Remedios para el mal de ojo

El mal de ojo es una creencia ampliamente extendida y aún muy viva. Relacionado generalmente con la envidia, lanzado intencionada o desintencionadamente, buscamos entenderlo como una manifestación del poder que le atribuimos a la mirada, y de los efectos que consideramos puede tener en nosotros.

Por otra parte, y en relación a la mirada, Sartre concebía la mirada como un mecanismo que tiene un poder objetizante, que podríamos pensar como dañino, aunque ineludible, y que, al igual que el mal de ojo, podría ser considerado escopofóbico. Así, entendemos que el mal de ojo, una cuestión que podría parecer simplemente una superstición, puede conectarse con una manera general de entender la mirada intersubjetiva. 

Encontramos esta tensión ya en la mitología griega, por ejemplo, y de manera repetida: el mito de Medusa, de Argos, de las Grayas y otros demuestran una atención particular a los mecanismos de la mirada y al ojo como símbolo. Se han utilizado a lo largo de la historia diversos amuletos para protegerse de los efectos del mal de ojo, tales como nazares, espejos, lúnulas, cornicelli, piedras semipreciosas, aceites, etc. Remedios para el mal de ojo juega con algunos de estos amuletos y elementos utilizados para repelerlo y curarlo. El ojo, el cristal, la luz, la cascada, la cortina, las lágrimas, el agua, se unen y concatenan para crear una suerte de amuletos, que insisten una y otra vez en una imaginería del ojo y la mirada, que oscila entre suscitarla y protegerse de ella.

Este proyecto fue realizado gracias a Ángel Marín, Alba Oller, Sergio Martín, Enrique García, Alba Ruiz, Álex Granero, Pilar Borrajo, Lorena Muñoz y Marina González.